domingo, 28 de junio de 2009

Capablanca o Alekhine:

Por el MI Nelson Pinal,

Si el Ajedrez es lucha el mejor es Lasker; si el Ajedrez es Ciencia, el mejor es Capablanca; si el Ajedrez es Arte, el mejor es Alekhine"
(GM Savielly Tartakower)

Difícil decisión en este juicio ajedrecístico. Las estrellas que más brillaron -junto con el alemán Emmanuel Lasker- en los primeros 40 años del siglo pasado. El cubano, una leyenda desde los cuatro años, era el Ajedrez mismo. El ruso, la imaginación en función del juego, era la pasión por el Ajedrez.

Usted juzgará por los resultados individuales, preferencias de estilo o consideraciones técnicas, lo cierto es que la decisión es difícil como es difícil ser imparcial en este juicio que tiene más de 60 años de existencia. ¿el carismático latino o el controversial ruso-francés? ¿El que "hablaba" el Ajedrez mejor que su idioma materno o el que siempre llevaba un juego de Ajedrez en su bolsillo?

Fueron eternos rivales desde que en 1914 se enfrentaron por primera vez en San Petersburgo; "el juego de Capablanca eclipsa al de todos" reconoció entonces Alekhine.

Personalidades diferentes, estilos diferentes. Capablanca, el talento convertido en una máquina de precisión exacta capaz de realizar una mínima ventaja en un seguro triunfo. Ocho años sin perder y menos de 40 derrotas en toda su carrera. Alekhine, el artista capaz de forjar un ataque brillante en un cuadro de 64 casillas; el voluntarioso que cambió su estilo de vida para derrotar en la revancha al Campeón Max Euwe.

¿Alekhine o Capablanca? Juzgue Usted:

Aún las estrellas tienen similitudes; Capablanca, esperó largos años la revancha del ruso (que nunca llegó). Alekhine, murió esperando regresar a Moscú para enfrentar al retador M. Botvinnik. Ambos nacieron y murieron con cuatro años de diferencia y fuera de su Patria.

La gran rivalidad existente entre ellos fue tal que en el Torneo A. V. R. O. de 1938, Capablanca hizo su oferta de tablas a Alekhine por intermedio del director del certamen. Posteriormente, en 1939 en el acto de premiación y clausura de la Olimpíada de Buenos Aires, cuando los presentes aclamaban el éxito de Capablanca, Alekhine, enojado salió del salón.

Sin embargo, a pesar de esa rivalidad hasta el final de sus vidas, ellos tuvieron palabras de elogios mutuos. "El doctor Alekhine siempre juega bien (…) el título de Campeón del mundo está en buenas manos", declaró Capablanca al perder el match de Argentina en 1927. "

Desde cuando conocí a Capablanca, sabía que alguna vez el sería el Campeón y yo sería su lógico retador (…) y debo confesar que al conocer su propuesta del match, sentí renovados mis deseos de luchar contra Capablanca a quien admiraba y admiro mucho por su talento" manifestó el ruso al vencer en el match de 1927. Posteriormente diría al conocer la muerte del cubano: "Ha muerto el más grande ajedrecista de todos los tiempos. Jamás volverá a nacer uno igual".

Resultados individuales
Capablanca vs Alekhine

1913 San Petersburgo, 2 a 0, 1914 San Petersburgo, 2.5 a 0.5, 1922 Londres, tablas, 1924 Nueva York, 2 tablas
1927 Nueva York, 1 a 0 y 3 tablas, 1927 Buenos Aires (Match Campeonato Mundial), 3 a 6 y 25 tablas, 1936 Nottingham, 1 a 0, 1938 Holanda (A.V.R.O.), 0,5 a 1,5
totales 9 a 7 y 33 tablas

La defensa india de rey

Defensa india de Rey





Celada en la Defensa Francesa

La Defensa Francesa


jueves, 25 de junio de 2009

Cálculo de Variantes

El Cálculo De Variantes,

Calcular jugadas mentalmente y poder visualizar correctamente las posiciones
resultantes es el primer paso para desarrollar el adecuado “lenguaje” ajedrecístico.

Desde luego, se debe empezar con secuencias sencillas, donde la solución es
encontrar mates o capturas de piezas en una o dos jugadas. Con práctica, la mente se
va acostumbrando a poder “mover” las piezas y a saber valorar las posiciones finales
de cada variante de manera cada vez más eficiente. Esto equivale, en un sentido
ajedrecístico, a “leer el futuro” de una partida y que nuestras decisiones inmediatas
posean un buen sustento para evitar así desagradables sorpresas cuando la posición
analizada de forma mental la tengamos presente en el tablero.

Explicaremos, antes que nada, que se entiende por el término combinación, ya que es
un concepto de gran importancia en el ajedrez. Ha sido definido de diversos modos,
pero en esencia puede reducirse a lo siguiente:

“La combinación en ajedrez es una variante con sacrificio de piezas, con un
propósito definido, con temas y motivos característicos”.
Es decir, es una serie de jugadas con un fin determinado que encierran alguna entrega
de material. Entendemos por temas tácticos o combinativos los medios y métodos con

los cuales realizamos cada combinación y los motivos son las peculiaridades de cada
posición que permiten dicha secuencia de jugadas.

El lector se preguntará: ¿Cuál es la forma ideal de mejorar el aspecto táctico de nuestro
juego? ¿Cómo podemos aprender a calcular jugadas con rapidez y precisión?
Importantes entrenadores del ajedrez a través de muchos años han estudiado esta
cuestión y afirman que el método ideal es a base de resolver continuamente y de
manera sistemática una gran cantidad de ejemplos de posiciones tácticas. Así, el
estudioso del ajedrez adquiere el hábito y el reto de pensar de manera objetiva e
independiente y aprender incontables situaciones que se pueden presentar o que
pueden ser semejantes en sus propias partidas. Sólo adquiriendo una amplia cultura
ajedrecística, estudiando las partidas y posiciones ejemplares de los grandes maestros
del pasado y del presente (el legado de los clásicos) es posible afrontar la lucha
ajedrecística a un nivel cada vez más elevado.

El Plan Estratégico

EL PLAN ESTRATÉGICO


Todo jugador que busque la superación ajedrecística debe formarse el hábito de pensar
en función de los planes estratégicos. Al obtener cada vez mayor experiencia práctica y
conocer las mejores creaciones de los grandes maestros de la historia, el jugador
aprende a relacionar los movimientos entre sí y logra que sus jugadas no broten de
manera fortuita e independiente, sino que existen objetivos generales que las guían.

Es importante mencionar de nueva cuenta que estos planes nunca deben de elegirse de forma caprichosa, sino que surgen de una precisa evaluación de los factoresposiciónales, como son la estructura de peones, las debilidades de casillas, la movilidad de las piezas, la seguridad de los reyes, etc.

El ajedrecista debe contemplar planes de rango y alcance distinto: el plan a largo plazo,
que será el hilo conductor general de nuestras intenciones y, como complemento, los
planes más inmediatos y concretos. Demos un ejemplo: un jugador valora que sus
mejores posibilidades radican en un ataque contra el rey enemigo y tiene como objetivo
llevar la mayor cantidad de fuerzas hacia ese flanco (plan a largo plazo). Este traslado
se hará por medio de maniobras diversas, como la búsqueda de casillas fuertes para
sus piezas, el bloqueo o destrucción de las piezas defensivas del rival, etcétera. (planes
a corto plazo). Veamos algunas condiciones para la ejecución eficiente del plan
estratégico:

1) Los planes deben ser benéficos. Esto es evidente pero en muchas ocasiones se
persiguen objetivos falsos que solo perjudican nuestra posición en lugar de mejorarla,
como un ataque al sector equivocado, búsqueda de malas casillas para nuestras
piezas, avance debilitador de peones etcétera.

2) El plan debe ser realista y objetivo. Hay que estar seguro que nuestras intenciones
se podrán llevar a cabo y que el adversario no las detendrá fácilmente sin ceder algo a
cambio. No se debe olvidar la necesidad de buscar y encontrar también los posibles
planes del rival para destruirlos a tiempo.

3) Se debe ser flexible. Es importante ser consistente con nuestros objetivos, sin
embargo, por lo general el oponente no dejará que los ejecutemos libremente e
intentará contrarrestarlos. Esto hace que no sea posible siempre limitarse a un sólo plan
a lo largo de la partida y debamos modificarlos de manera continua si la posición lo
demanda.

4) Los planes deben ser tácticamente correctos. Un punto básico en el ajedrez que se
refiere a la imprescindible armonía entre táctica y estrategia. Lo concreto e inmediato
(sacrificios, combinaciones, maniobras ganadoras) siempre tendrá prioridad sobre los
factores estratégicos más abstractos. No tiene sentido formular un “excelente” plan a
largo plazo si el rival cuenta con una inmediata secuencia decisiva de jugadas.

miércoles, 24 de junio de 2009

lunes, 15 de junio de 2009

Los Carniceros del Ajedrez

Los Carniceros del ajedrez.

Juego una escandinava, me vuelvo a quedar inferior. Mi rival, que atesora más conocimientos, experiencia y ELO, me aprieta pero no ahoga. Incluso se le escapa la ventaja y llegamos a una situación de igualdad total. Le pido tablas, lo consulta con su delegado y al volver me dice que debe seguir jugando. Están en su derecho, faltaría más. Su equipo pierde 4-5 y deben ganar la partida para puntuar.

La posición es de tablas y poco a poco mi rival, debido a la obligación de ganar, va asumiendo riesgos innecesarios. Pero la posición sigue siendo de tablas. Repetimos la posición más de diez veces. Debería haber reclamado tablas y enviar la partida a la Federación, para que decidan ellos pues nos obligan a jugar sin árbitros. Situación curiosa ésta, un torneo oficial sin árbitros. Se lo imaginan en otros deportes?

Pero es que me niego a creer que esté pasando lo que estoy viviendo. Pero claro, mi rival disponía de 30 minutos y yo de 2. Con los segundos extras llegué a disponer de hasta 5 minutos pero la tensión, el cansancio y el estar expectante te hace consumir algunos minutos. Así pasas una hora entera, repitiendo posiciones. No podía levantarme ni para ir al lavabo. Finalmente, fui a ganar la partida. Mis 2140 de ELO hablan por sí solos. Simplemente soy un aficionado y tanta tensión y horas de juego hacen mella. Desperdicio una posición ganadora, otra de tablas y finalmente entro en una de perdedora. Mi rival, con más entidad, experiencia y tiempo en su haber, no falla y gana la partida.

Reacciono mal, me levanto tensionado y disgustado. Les pregunto con sorna si el ajedrez les da de comer, si están orgullosos de esa victoria. Desde aquí mis más sinceras disculpas a todos ellos. Hay que saber perder, y ni yo ni ellos supimos hacerlo. Al final me calmo, le doy la mano a mi rival y le felicito. Él no tuvo ninguna culpa. Su delegado le hizo jugar esa posición ridícula.

Y tienen todo el derecho de hacerlo. Otra cosa es que esté bien. Es como el padre que castiga sin postres, sin tele o con deberes extra a su hijo que ha perdido una partida por un error. También él está en su derecho. Otra cosa es que esté bien.

Mi derrota igual justifica la acción de continuar la farsa de la partida. Si el niño castigado gana la siguiente partida......justifica eso los castigos del padre????
Somos aficionados. Jugamos por placer, por diversión. Todos queremos ganar, pero creo que hay límites que no se deben pasar. No en un mundo de aficionados. Un día, un Gran Maestro de nivel, profesional del ajedrez, me comentó que los aficionados al ajedrez éramos jugadores profesionales frustrados. Tal vez tenga razón.

En el Campeonato por Equipos la cosa se complica pues aparece la figura del Delegado. Algunos delegados, no quiero generalizar, son jugadores de ajedrez aficionados frustrados. Acostumbran a ser, en el mejor de los casos, un dos mil y monedas. Expertos del reglamento y del arte de la reclamación. Saben interpretar de manera ventajosa las diferentes situaciones que se dan en un campeonato. Ganan los puntos en los despachos, esos mismos puntos que sus jugadores no han sido capaces de ganar en el tablero. O hacen jugar posiciones perdidas, o de tablas. Utilizan tácticas y estrategias en equipos de aficionados, ajenos a los sentimientos de los jugadores y a la ética del ajedrez.
Son los carniceros del ajedrez. Y en el mango de su cuchillo han puesto una muesca más. Cuánto honor. Mi enhorabuena.
Jordi Cots
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